El Chocó Andino ecuatoriano viene desarrollando procesos socio-políticos que buscan reconfigurar la relación de los sistemas sociales, económicos y culturales con los territorios donde ellos ocurren e impactan. Estos procesos dinamizan transformaciones a través de la de la innovación, el fortalecimiento y la réplica de medios de vida campesinos, compatibles con la conservación de bosques y biodiversidad, y con la restauración de los ciclos y sistemas ecológicos. Son procesos comprometidos con la alimentación orgánica – familiar – campesina, con la producción sostenible de materiales, con la educación y comunicación socio-ambiental, con el turismo consciente, con la producción cultural para la creación de identidades ecoterritoriales, con la igualdad intergeneracional y la equidad de género, y con el pleno acceso a derechos en la ruralidad.

Desde otra perspectiva, el Chocó Andino, es un foco de resistencia que cuestiona profundamente un modelo urbano-centralista y antropocéntrico en cuanto al uso y acceso a los recursos naturales. Es una red de actoras y actores que propone el nacimiento de nuevos paradigmas en los que la vida se entiende como un continuo, diverso e indivisible, que supera la dicotomía ser humano – naturaleza y que entiende la abundancia material e inmaterial como algo natural cuyo uso y distribución debe respetar los ciclos y procesos naturales que sostienen la vida a través de la acción colectiva, consciente y diversa.

El Festival del Chocó Andino es un espacio cultural, de aprendizaje e intercambio de
conocimientos en el que compartimos nuestro andar es estos procesos socio – ambientales del territorio para nutrir a y nutrirse de las experiencias de otros territorios y comunidades para un fortalecimiento mutuo. De esta manera buscamos, además, avanzar en la co-construcción de modelos territoriales regionales, nacionales y globales que respondan a los desafíos actuales de la humanidad y que posibiliten la continuidad de la vida humana en el planeta.

El Festival del Chocó Andino se reconoce también como un puente entre el campo y la ciudad, proponiendo espacios de interacción que ilustran cómo los patrones de consumo y de gestión de la economía en zonas urbanas inciden en las prácticas de producción y uso de la tierra en las zonas rurales.

Finalmente, el Festival del Chocó Andino, en esta tercera edición, busca ser un espacio que aporte a tejer redes de gestión del conocimiento y apoyo mutuo para la reactivación, renovación, renacimiento o reinvención de procesos organizativos y productivos sostenibles y regenerativos.